
Debut, sí, pero que conste que no lo digo con indulgencia, sino admirando la compenetración y profesionalidad de estos dos autores noveles, que no novatos.
Es inevitable suponer que Paco Hernández extrae la historia de ciertas experiencias personales, pero en el fondo da igual, porque lo que ofrece es un trabajo bien documentado, acorde al tema tratado, y lo aborda de frente, sin tapujos, y además sin el oportunismo que podría proporcionar el contexto actual de crisis (no creo que los recortes en sanidad hayan favorecido precisamente al tratamiento de la drogodependencia, pero está claro que ni ahora ni antes ha sido una prioridad de nuestro sistema sanitario).

Por su parte, José Ángel Ares (alias Pater) realiza un trabajo muy contenido, con el objetivo claro de no destacar por encima de la historia que se está contando. Su trabajo es impecable: Perfectas narración, ambientación, diseño de personajes, expresividad, y un buen juego de bitonos para potenciar lo que hay que potenciar. Se aprecia cierta evolución a lo largo del tomo, con un trazo cada vez más sintético y sólido, hasta el clímax de la parte final, donde guión y dibujo se fusionan logrando un resultado muy emotivo.
...Y ahora es cuando me toca confesar: Llevo siguiendo a Paco y a José Ángel varios años por la blogosfera, e incluso hemos colaborado en cosas puntuales. Y lo confieso para quitarme cualquier sensación de peloteo o amiguismo: Es que me lo habéis puesto muy fácil para hacer la reseña. Buen trabajo, pareja. Y, Pater, quiero un Javier-flor dedicado.
Sólo un apunte más. El libro ya está disponible en la FNAC y en otras librerías especializadas, y sale justo cuando Antonio Martín acaba de desatar todo el tema de la tormenta perfecta, y a un precio razonable, que no barato, (y que resulta bastante simbólico). Está claro que las editoriales van a tener que plantearse nuevas estrategias porque obras como ésta NO DEBEN pasar desapercibidas. Personalmente, creo que Rosa y Javier debería ser de lectura obligada en todos los institutos, pero eso no ocurrirá mientras todos nuestros ministros de enseñanza se hagan famosos principalmente por dar mayor o menor peso a la asignatura de religión católica.
Paco, José Ángel, espero que tengáis todo el éxito que sin duda merecéis.
Que quiero leer lo siguiente...