5 de octubre de 2006

Lo que Dale Keown aún es capaz de hacer...


Ha llegado a mis ojitos paquidérmicos este dibujito y, como me ha gustado mucho, la comparto:


Esta impactante splash-page pertenece a un cómic tan a priori poco prometedor como Hulk/Darkness, que difícilmente se verá en nuestras tierras (¿Soy yo o, quitando a Planeta, las editoriales nacionales no parecen querer meterse en líos de derechos a dos o tres bandas?).

El cómic en sí no está mal del todo (guión del irregular Paul Jenkins), y más teniendo en cuenta lo cutres que suelen ser este tipo de cruces, pero lo que me ha sorprendido especialmente es ver que Dale Keown está en plena forma.

La verdad, nunca me gustó mucho el trabajo de este tío. Su Hulk era muy espectacular pero dejaba ver bastantes carencias. Y su Pitt era un tebeo en el que había poco más que colmillos y músculos (argumental o gráficamente).

Y después poco se ha sabido de él. Recuerdo que hizo aquel Hulk: El fin (algo desangelado) y luego sonó, junto a Jenkins, para el relanzamiento de Darkness, pero ¿alguien ha visto algo? Por algo será…

En fin, viendo las magníficas páginas de este Hulk/Darkness, da un poco de lástima que no veamos más cosas de esta estrella casi extinta.

4 de octubre de 2006

Imágenes sin censurar del cómic X que hizo Brian Hitch de chaval


Sí, sí, ya sé lo que estaréis pensando. Otro post con título eng
añoso para llamar la atención. Pues espero que cambiés de opinión cuando veáis esta viñeta sacada de un cómic de Brian Hitch.


Vale, seguro que estáis pensando "este tío ha cogido un dibujo totalmente inocente y lo ha sacado de contexto". Bien, bien, mirad este otro dibujito sacado del mismo cómic:


¿Qué es ésto? ¿Una violación oral? ¿Y qué le están metiendo en la boca? Veamos un poco más:


¡AAAAh! ¡Tentáculos! ¿Hacía Brian Hitch porno manga (o como quiera que se llame) en su juventud? ¿Es ésta la típica violación de chavalita por un demonio con tentáculos?



En fin... Pues sí, os he engañado... pero sólo un poco. La página en cuestión es ésta, y pertenecía a aquel truño llamado X-Men contra el nido, publicado ya hace unos añitos. Vamos, que Brian era un chavalín y el cómic era un cómic X, tampoco he mentido.

Pero, la verdad... ¿no os parece que esta inoculación fue dibujada como si realmente de una violación se tratase?

3 de octubre de 2006

Tormenta va cachonda


Un jeroglífico para por la tarde:

Lo que hace vibrar las montañas de Wakanda últimamente.


Uy, vaya... ¡si seré tonto! ¡Pero si he puesto la solución en el título del post! Claro, que si no, no estarías leyendo ésto, ¿eh, pillín?

¡Trompacicos!

Impresiones paquidérmicas sobre Supreme Power 3: La verdadera cara


Dada mi condición de mero aficionado, se me hace difícil llamar reseña a mis impresiones algo gafapastosas sobre este tercer tomo de Supreme Power, pero al menos intentaré hacerlo con la seriedad (me va a costar…) que esta magnífica serie se merece.

Este tomo continúa directamente de los dos anteriores, por tanto no creo que sea necesario detenerse a comentar el argumento de la serie, ni el historial de sus dos autores, J.M. Strazynski Y Gary Frank.

1. La verdadera cara de Hyperion.
Continúan, pues, las andanzas de Hyperion, versión Marvelita del Superman de la DC, y del resto de versiones de los integrantes de la Liga de la Justicia. A estas alturas, no cabe duda de que tanto el
título de la serie como su desarrollo se centran fundamentalmente en este personaje.

En este tomo tendremos ocasión de ver cómo afronta su nueva situación, una vez que se ha desligado del gobierno de los USA y comienza a asimilar quién es y de dónde viene. Stracynski marca la evolución de Mark Milton enfrentándole a diversas situaciones (escabrosas unas, sutilmente perturbadoras otras...), lo que le sirve para realizar un complejo estudio psicológico sobre este carismático “Dios entre hombres”.

En definitiva, Strazynski, perfectamente complementado por Gary Frank, ha creado una versión de Superman extremadamente realista y desarraigada, un matizadísimo personaje cada vez más consciente de su superioridad física, su marginalidad y, sobre todo, de su nula necesidad por someterse a las normas humanas.


2. Personajes secundarios.
Si no fuera porque la aparente dirección de la serie es la de mostrarnos la constitución del grupo de superhéroes llamado Escuadrón Supremo, se diría que el resto de sus futuros integrantes actúan de meros secundarios cuya única función es la de definir mejor al protagonista.

Esto debería servir como justificación para lo descuidadas que resultan las intervenciones de algunos de ellos, como la princesa Zarda, o la algo desairada “historia de amor” entre Doctor Spectrum y la sirénida Kingsley. Algo más destacables son las presencias de Halcón nocturno, ese Batman racista y todavía más obsesivo que el original, y de Borrón, el único personaje sin un lado oscuro evidente, pero muy lejos de poderse denominar héroe.

Pero sin duda, el personaje secundario que destaca con luz propia en esta serie, convertido en involuntario supervillano de la función, es el gobierno de los USA, personalizado para esta ocasión por el General Richard Alexander, un militar mucho más astuto y maquiavélico que sus antecesores. Straczynski se detiene particularmente en la descripción de este personaje y lo aprovecha para lanzar una crítica nada velada contra la beligerante política estadounidense.


3. ¿Ultimates o Watchmen?
El tono de la colección es también de sobra conocido para los lectores de los tomos previos.
Claramente integrada dentro de la corriente de moda en el cómic norteamericano, la serie describe a estos supuestos héroes desde un punto de vista extremadamente realista, oscuro y en ocasiones espectacular.

Sin embargo, no puedo evitar encontrar a Supreme Power más próxima a la clásica Watchmen que a algo más contemporáneo como Ultimates. Está claro que carece de las pretensiones estilísticas y de exploración del medio que tenía la obra maestra de Alan Moore, pero también es cierto que su principal cometido (entretener aparte) es la ya famosa deconstrucción de un modelo de superhéroe. En este caso, del actual (violento, cínico y con una base muy realista), que además queda perfectamente contextualizado en el presente momento político, cuya paranoia pro-militarista es criticada sin disimulo.

Se podría decir, más bien, que Straczynski homenajea con humildad a Watchmen, como demuestra la secuencia del general Alexander desmontando un reloj, y le añade una década más a modo de posible secuela.

Por último, cabe destacar que, separándose de nuevo de la tendencia actual, rehúye de conducir el argumento mediante una sucesión de golpes de efecto, lo cual es de agradecer.


3. El futuro.
Si bien este tomo recopila los últimos números de Supreme Power como colección, antes de ser renombrada como Squadron Supreme, no cabe duda de que Straczynski sigue haciendo avanzar la serie a su ritmo, sin aparente prisa por terminar de constituír este grupo de “superhéroes” ni de ponerlo a combatir contra supervillanos. Pero lo cierto es que,
bajo el nuevo título y ya inmersa en la línea Marvel Knights (y después en el universo Marvel tradicional), parece previsible que sus intenciones originales se vean alteradas, claudicando con una orientación más comercial.

Por lo que se cuenta, Joe Quesada sugirió este cambio argumentando que una colección de gran calidad como ésta podría multiplicar sus ventas con unos ligeros cambios que suavizaran su contenido. Es decir, dejando de mostrar personajes explícitamente desnudos o reduciendo las dosis de violencia. De momento, la consecuencia más evidente de este cambio de orientación ha sido el reciente abandono de los lápices por parte de Gary Frank, para ser sustituído por el mucho más limitado Mike Deodato Jr.

Personalmente, dudo de que pueda mantenerse el tono adulto de la serie (y de la psicología de sus personajes) eliminando escenas excelentes como la del club de strip-tease o la de las prostitutas enfermas de SIDA. No creo que sólo sea cosa de dejar de dibujar un par de tetas.


En cualquier caso, después de haber leído estos tres tomos, y como dice un buen amigo mío, que nos quiten lo bailado.

  • Trompazos a favor: La impotencia de Super… ehh… de Hyperion ante las víctimas del centro comercial.
  • Pisotones en contra: La escasa relevancia de Zarda y otros secundarios.

2 de octubre de 2006

Anatomía de Rob!: Los mejores dibujitos de X-Force vol. 2


No me cabe duda de que este post llega un poco tarde, pero es que hasta este fin de semana no había tenido la oportunidad de leer ese "peazo" tebeo (¿se diría comicazo? ¿tebeazo?) que es X-Force: Revelación. Vamos, el volumen 2 de la X-Force de Rob! y Fabián!.


Y la verdad es que me han entrado muchas ganas de hacer una reseña, pero ni tengo la verborrea de algunos ni la gracia de otros, así que simplemente os dejaré con algunas imágenes de...

- Manos y pies:



- De piernas y brazos:



- De brazos cortos:



- De... ¿tetas?:


- De brazos largos:



- De tetas raras y brazos lar... ¡Bueno, de Dominó!:



- También tenemos imágenes de enanos (¿o coches gigantes?):



- Y de más enanos (¿o cabezas reducidas?):



- Y más y más ena... esto... ¡¡Bueno, de Dominó!!:



A continuación, nuestro maestro de esgrima Rob! les ofrecerá una clase magistral. O, más concretamente, las distintas variantes a la hora de asir una espada. Niños, no hagáis esto en casa...

- La postura "bastón de Gala" (requiere quitar el mango y sustituírlo por un asa):



- La postura "Ay!" (válida para lanzas también, consiste en atravesarse el dedo pulgar):



- La postura "Más Ay!" (consiste en sujetar la espada con el índice y corazón, después de haberse amputado las últimas falanges del anular y meñique):



- Y, finalmente, a dos manos... ehh... bueno, realmente a una, pero engañando al adversario:



- Más de cerca. Que la mano izquierda no sepa qué coge la derecha:



- ¡Vamos, que no tenga ni p&%$a idea!:



Acabamos ya. Como en todo buen cómic de Rob!, no pueden faltar:

- Grandes cuellos y grandes verdades (léanse con atención la frase):



- Colas de caballo:
- Colas de caballo (de caballo de verdad, pero saliendo de... ¿del sobaco? ¿del lomo?):



- Ya puestos, veamos el... ehh... ¿Caballo?:



- Tampoco faltan dientes, muchos dientes (pero esta vez con lunares):



- Y, por supuesto, ¡¡hombres con tetas!!:




Estoo... ¿a Cable no le llamaban "El hombre del mañana"? ¡Dejad de tomar cerveza, chicos!

Está claro que una imagen vale mil palabras y eso que, para no SPOILEAR a quien no se haya leído esta maravilla, no he puesto una imagen de Dominó musculosa, vestida de homb... ¡¡Bueno, de Dominó, vamos!! Espero que les haya gustado y, si tienen un buen amigo, ¡¡denle un abrazo!!